Las ilusiones del plebiscito

admin | October 10, 2011 | Comentarios (2)

 

El 7 y el 8 de octubre, los dirigentes del Colegio de Profesores, la Confech y otros actores agrupados en la Mesa Social por la Educación han convocado a un plebiscito nacional, consultando cuatro cuestiones: si estamos o no de acuerdo con que “exista una Educación Pública gratuita y de calidad en todos los niveles, garantizada por el Estado”, si acordamos o no “con que las escuelas y liceos sean desmunicipalizados, volviendo a depender del Ministerio de Educación de forma descentralizada, participativa y autónoma”, si acordamos con que “el lucro con fondos públicos deba ser prohibido en todos los niveles de la educación chilena” y, por último, si acordamos o no “con la necesidad de incorporar el Plebiscito Vinculante convocado por los ciudadanos, para resolver los problemas fundamentales de carácter nacional”. En varios puntos del país se abrirán centros de votación.

Dirigentes del Partido Comunista y afines a éste, han hecho campaña en pos de esta política. En este momento, amplios sectores del movimiento estudiantil que luchan por la educación gratuita ahora, han obligado a estos mismos dirigentes a referirse a esta demanda, aunque lo hacen planteándola como una pelea “a largo plazo”.  La política de plebiscito es un intento de estos mismos dirigentes de volver a legitimarse. Ahora, cuando comienzan a ser duramente cuestionados por sus pretensiones de “bajar la intensidad” de las movilizaciones y dialogar estérilmente con el gobierno.

Algunos sectores del movimiento estudiantil, los profesores y los padres y apoderados, consideran honestamente que esta iniciativa es una herramienta útil en la pelea por liquidar la educación de Pinochet. Usando la misma energía que han usado en estos 5 meses de movilizaciones, en las marchas y tomas, toman esta política confiando en que servirá en la pelea. Sin embargo, es necesario que abramos algunas preguntas. ¿Podemos esperar que este gobierno, que impulsa un proyecto de ley que criminaliza las tomas y movilizaciones y que se ha pronunciado abiertamente contra la educación gratuita, cambiará en algo su parecer por el simple hecho de que miles de personas han marcado en la papeleta un “sí” a la educación gratuita y a la “desmunicipalización”? ¿Qué utilidad real tiene el plebiscito si en todas las esferas del poder político existen miles de empresarios de la educación, dueños de universidades y cadenas de colegios particulares subvencionados? ¿Podemos esperar que los resultados del plebiscito sean algo más que un “testimonio” o un “número” (que además ya viene siendo contundente en las calles y encuestas) que quedará archivado en las oficinas de este parlamento? Los empresarios de la educación, la derecha y la Concertación ya han dejado claro que defenderán por medio de la fuerza el lucro y el autofinanciamiento de la educación universitaria. Se trata del choque de la fuerza del movimiento estudiantil contra la fuerza de los empresarios de la educación y los políticos patronales.

Además, el plebiscito busca generar la ilusión de democracia al interior de las organizaciones que lo impulsan. Pero si bien es cierto que algunos luchadores participarán en las mesas y sufragando ¿niega eso que los dirigentes han actuado con métodos burocráticos? Todos sabemos que los dirigentes oficiales como Camila Vallejo o Jaime Gajardo han tomado miles de decisiones a espaldas de las bases. ¿O acaso la decisión de subirse nuevamente a la fracasada mesa de dialogo fue discutida ampliamente en las bases? El PC, con Jaime Gajardo a la cabeza del Colegio de Profesores, mueve a cientos de docentes en el país y gasta millonarios recursos en la publicidad y en las votaciones, pero durante todo el conflicto, más allá de paros esporádicos de un día, no ha movilizado activamente a las bases de los docentes.

El PC busca además usar este “plebiscito ciudadano” para que su política de “plebiscito vinculante” gane peso. Pero ¿sería realmente una conquista el establecimiento de “plebiscitos vinculantes” si se mantiene intacta toda la “institucionalidad” heredada de la dictadura pinochetista?

Para enfrentar efectivamente la educación neoliberal, y alcanzar la educación gratuita, hace falta derribar el régimen heredado de la dictadura y derrotar a la derecha y a la Concertación que han conservado la educación neoliberal. Eso es posible poniendo en pie una Asamblea Constituyente Libre y Soberana basada en la movilización del pueblo trabajador. Para avanzar en ese camino es necesario poner en pie una Asamblea General de Lucha en base a la democracia directa, que coordine a todos los sectores que quieren alcanzar la educación gratuita ahora, y no en cuatro o seis años como afirman los dirigentes del PC y la Concertación, y organizar la lucha callejera, rompiendo la ilusión de que los empresarios cederán caballerosamente sus colegios y universidades privadas. Esa es la pelea que damos los militantes del Partido de Trabajadores Revolucionarios.

Fuente: PTR-CcC

 

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Category: Desde Chile

Comments (2)

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  1. Vivi says:

    Basta! Viven preocupado de criticar a los dirigentes y dividir el movimiento, Para quien trabajan?
    …Son arrogantes y serviles al sistema…

  2. Vivi says:

    Dígame algún iluso de ustedes… Sin el apoyo de la ciudadanía… Que se logra?

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